Por capítulos: “La magia de la Navidad.” (Parte II).

-“Feliz Navidad.”- Fue lo único que dijo mientras me secaba las lágrimas que me caían por la barbilla.
Estuvimos unos segundos más en silencio, pero no era silencio incómodo, sino un silencio en el que las miradas eran las únicas capaces de decir todo lo que sentíamos en ese instante.
Tenía miles de cosas que decirle, no sabía por dónde empezar así que le dije con la voz rota: “Te echaba de menos”.
Y entonces fue a ella a la que se le escaparon las lágrimas.
Una vez calmadas las dos, le pregunté que estaba haciendo allí, cómo me había encontrado. Todo, le pregunté todo lo que se me venía a la cabeza. En mi mente circulaban miles de respuestas, pero solamente quería escuchar una. Le dejé hablar, esperando que la dijera.
“He venido a verte a ti. Yo también te echaba de menos, de verdad. Quería pedirte perdón, por todo lo que pasó…, y por alejarme de ti.”
Lo había dicho. Estaba en Madrid solo para verme a mi. Era el milagro más bonito que me podía pasar. Aunque algo en mi interior me impedía sonreír, algo me impedía perdonarla, algo me decía que ella seguía siendo la misma de hace cuatro años. ¿Cómo iba a olvidar con un simple “lo siento” todo el daño que me había hecho? ¿Cómo iba a creerme que esta vez iba a ser diferente? ¿Cómo iba a perdonarla siendo ella la culpable de todo el caos que había vivido?
No podía creerme nada de lo que ella me dijera, por lo menos no hasta que me lo demostrara. Me había cansado de dar todo, y a cambio no recibir más que dolor.
Ya no era la misma de años atrás, había cambiado. Había aprendido a pensar en mi, a no dejar que lo que digan los demás influya en mis decisiones, y había aprendido a no dar segundas oportunidades a personas que me habían causado tal dolor como para tener que mudarme lo más lejos posible.
Es cierto que la había echado de menos, pero también es cierto que en esos cuatro años había aprendido a ver el mundo con otros ojos; no podía permitir que una sola frase suya me hiciera echarlo todo por la borda.
Me levanté y empecé a correr. Con todo el dolor de mi corazón me alejé de la persona a la que amaba. No paré hasta llegar a un parque, las piernas me temblaban y esta vez no era por el frío.

Continuará…

Twitter: @marina_sfortes
Instagram: @marina_sfortes

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