Otro día más.

Otro día más, lloraba sin parar.
En la oscuridad de esa habitación con la que tanto dolor había compartido.
Seguían cayendo, aunque cada vez quedaban menos. Horas llevaba ahí sentada, en el rincón más pequeño, en busca de algo que la animase a seguir adelante.
Pero no podía más, sabía que eso era todo lo que podía esperar. Así que se levantó y sonrío.
Se enfrentó al último día de desesperación. Iba a dejarlo todo atrás, se había cansado de llorar. Quería ser feliz, o por lo menos ser capaz de reír.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s